Enviar whatsapp


ROSARIO MISIONERO

V.J.S.M.J.


ACERCA DEL ROSARIO MISIONERO

ANTECEDENTES.

La Madre de Dios (Theotokos), en persona, le enseñó a Santo Domingo a rezar el rosario en el año 1208 y le dijo que propagara esta devoción y la utilizara como arma poderosa en contra de los enemigos de la Fe.

ANTECEDENTES HISTÓRICOS.

En el siglo XVI, San Pío V instauró esta conmemoración litúrgica (7 de octubre), aniversario de la victoria (atribuida a la Virgen por la oración del Santo Rosario), en la Batalla de Lepanto (1571), en la que las fuerzas cristianas derrotaron a los turcos que estaban invadiendo Europa. Denominando a la Virgen como: “Nuestra Señora de las Victorias”. El sucesor de San Pío V, Gregorio XIII, cambió de nombre de esta festividad al de: Nuestra Señora del Rosario. La victoria en la Batalla de Temesvar, en 1716, atribuida por Clemente XI a su imagen, dio lugar a que celebrase por la Iglesia Universal. León XIII, cuya devoción por esta advocación hizo que fuera llamado como “el Papa del Rosario”. Clemente XI escribió nueve encíclicas referentes al rosario, incluyendo el título de <> en la letanía de la Virgen.

PROMESAS DE LA SANTÍSIMA VIRGEN A QUIEN RECE EL ROSARIO.

Cuenta la tradición que, en la segunda mitad del siglo XV, la Virgen María se le apareció al Beato dominico Alano de la Rupe, quien escribió el famoso libro “De Dignitate Psalterii” (De la dignidad del Salterio de María), en el cual relata cómo la Virgen pide a Santo Domingo de Guzmán que propague el rezo del Santo Rosario.

Según el Beato Alano, estas son las promesas de Nuestra Señora para quienes rezan frecuentemente y con devoción la oración mariana:

1. Aquellos que recen con enorme fe el Rosario recibirán gracias especiales.

2. Prometo mi protección y las gracias más grandes a aquellos que recen el Rosario.

3. El Rosario es un arma poderosa para no ir al infierno: destruye los vicios, disminuye los pecados y nos defiende de las herejías.

4. Se otorgará la virtud y las buenas obras abundarán, se otorgará la piedad de Dios para las almas, rescatará a los corazones de la gente de su amor terrenal y vanidades, y los elevará en su deseo por las cosas eternas. Las mismas almas se santificarán por este medio. 5. El alma que se encomiende a mí en el Rosario no perecerá.

6. Quien rece el Rosario devotamente, y lleve los misterios como testimonio de vida no conocerá la desdicha. Dios no lo castigará en su justicia, no tendrá una muerte violenta, y si es justo, permanecerá en la gracia de Dios, y tendrá la recompensa de la vida eterna.

7. Aquel que sea verdadero devoto del Rosario no perecerá sin los Sagrados Sacramentos.

8. Aquellos que recen con mucha fe el Santo Rosario en vida y en la hora de su muerte encontrarán la luz de Dios y la plenitud de su gracia, en la hora de la muerte participarán en el paraíso por los méritos de los Santos.

9. Libraré del purgatorio a quienes recen el Rosario devotamente.

10. Los niños devotos al Rosario merecerán un alto grado de Gloria en el cielo.

11. Obtendrán todo lo que me pidan mediante el Rosario.

12. Aquellos que propaguen mi Rosario serán asistidos por mí en sus necesidades.

13. Mi hijo me ha concedido que todo aquel que se encomiende a mí al rezar el Rosario tendrá como intercesores a toda la corte celestial en vida y a la hora de la muerte.

14. Son mis niños aquellos que recitan el Rosario, y hermanos y hermanas de mi único hijo, Jesús Cristo.

15. La devoción a mi Rosario es una gran señal de profecía.

Recordemos entonces que el Santo Rosario es un arma muy poderosa en contra de las tinieblas. Oremos en familia y con mucha devoción para que las promesas de Nuestra Madre Santísima nos ayuden a alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

FOTOGRAFÍAS